Cinco minutos exactos
Bastante para saberlo, poco para quedarse atrapado.
Con máscara
Las aplicaciones nos enseñaron a decidir en medio segundo a partir de una foto. Una cita a ciegas invierte el orden: cinco minutos de conversación con los dos ocultos, y las caras se revelan solo si ambos queréis.
Cuando alguien ve una cuadrícula de fotos deja de elegir y empieza a filtrar, que es un acto distinto. Filtrar castiga la desviación respecto de la media, y por tanto castiga justo a quien merece la pena conocer: quien parece distinto, quien no sale bien en foto, quien no tiene un amigo con buena cámara.
Mucha gente que se desenvuelve perfectamente en la vida real apenas tiene oportunidad en una aplicación, por la sencilla razón de que no es fotogénica. Eso no es un fallo suyo, es un fallo de la interfaz.
El sistema empareja a dos personas que buscan lo mismo en ese momento. Se abre una videollamada de cinco minutos con ambas partes tras una máscara, y podéis hablar y también escribir.
Mientras escribes, la imagen se encoge y sube en lugar de desaparecer, así que sigues viendo a quien tienes delante.
Cada parte decide por separado. Si los dos elegisteis, las máscaras caen y se abre un chat. Si no, os separáis y no queda rastro. Si la otra persona se va a mitad, recibes un aviso de que no hubo coincidencia y vuelves de inmediato a la búsqueda.
A quien siempre le juzgan por su aspecto, esto le da otra clase de oportunidad. Y a quien atrae demasiada atención en otras aplicaciones, le da una conversación en la que le escuchan en vez de mirarle.
Bastante para saberlo, poco para quedarse atrapado.
La máscara cae si ambos lo eligen. Si no, no queda nada.
Al escribir se encoge y sube, en lugar de esconderse.
Cinco minutos. Puedes terminarla antes en cualquier momento, y si la otra persona se va recibes un aviso y vuelves de inmediato a la búsqueda.
No pasa nada. Revelarse requiere que ambos lo elijan. Si solo uno lo hizo, la llamada se cierra sin revelación y sin chat, y nadie sabe quién eligió qué.
No lo grabamos, y grabar o fotografiar a otra persona sin su consentimiento incumple las condiciones de uso y puede ser ilegal.
Sí. Todos los juegos de la aplicación requieren una foto con una persona real. Es lo que mantiene fuera a las cuentas vacías.
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